Qué es un DNI digital para agentes de IA
Un DNI digital para agentes de IA es una credencial firmada que acredita quién opera el agente, qué puede hacer y qué tiene prohibido. Así funciona.

Un DNI digital para agentes de IA es una credencial firmada criptográficamente que acredita quién opera un agente, qué está autorizado a hacer y qué tiene prohibido, y que cualquiera puede comprobar por su cuenta en una página pública. Su nombre técnico es Identidad Agéntica Verificable (IAV); en NEXTAI llamamos Sello CORTEX a su representación visual. La diferencia con un aviso legal es sencilla: el aviso se declara, la credencial se verifica.
Por qué un agente necesita identidad propia
Un agente de IA no es un documento que alguien lee: es un sistema que actúa. Busca, redacta, consulta bases de datos, prepara acciones y, según cómo esté configurado, las ejecuta. Cuando un sistema actúa en nombre de una empresa, la pregunta deja de ser «¿qué modelo usa?» y pasa a ser «¿quién responde de esto y hasta dónde llega su mano?».
Hoy, la respuesta habitual a esas preguntas es un logotipo. Un logotipo lo copia cualquiera. Y el problema se agrava porque un agente no es un producto estable, sino una configuración: un prompt, unas herramientas conectadas, unos permisos y unos límites. Cambia una línea y tienes otro agente con el mismo nombre. Si esto te resulta confuso, conviene repasar antes las diferencias entre chatbot, copiloto, agente y superagente.
El DNI digital para agentes de IA existe para cerrar ese hueco: convierte la identidad de un agente en algo comprobable por un tercero sin fiarse de la palabra de nadie.
Qué contiene exactamente
Una credencial de agente, en nuestra implementación, incluye seis piezas:
- Un identificador propio (DID) con el formato
did:web:digitalcortex.tech:agents:<agente>. Es el equivalente al domicilio social: cuelga de un dominio controlado y es consultable por terceros. - Una firma digital en formato W3C Verifiable Credentials 2.0 (
vc+jwt), con algoritmo ES256 sobre la curva P-256. La clave privada vive en un módulo de gestión de claves de Google Cloud KMS, nunca en el servidor web. - El emisor con forma jurídica: Cosmolabs OÜ, sociedad estonia con código de registro 17106582, operadora de las marcas NEXTAI y CORTEX.
- El alcance declarado: lo que el agente puede hacer y, sobre todo, lo que tiene prohibido hacer.
- Una huella de la configuración: el hash SHA-256 del manifiesto del agente (prompt, herramientas, alcance y límites). Si la configuración cambia, la credencial deja de validar.
- Caducidad y revocación: 90 días con renovación, más una lista de revocación firmada según W3C Bitstring Status List v1.0.
La credencial no contiene datos personales de personas físicas. La responsable es la sociedad, con un rol responsable y una dirección de contacto legal, no un empleado con nombre y apellidos.
En qué se diferencia de un login, una API key o un aviso legal
Es la comparación que más ayuda a situar el concepto, porque cada uno de esos mecanismos resuelve un problema distinto y ninguno resuelve este.
| Mecanismo | Qué demuestra | Quién lo puede comprobar | Se rompe si cambia la configuración |
|---|---|---|---|
| Login / usuario y contraseña | Que alguien tiene acceso a una cuenta | Solo el sistema que autentica | No |
| API key | Que una llamada está autorizada en un servicio | Solo el proveedor del servicio | No |
| Logotipo o firma en el correo | Nada: es una imagen | Nadie | No |
| Aviso legal «esto es IA» | Una afirmación sin prueba | Nadie | No |
| TLS/HTTPS del dominio | Que el servidor que sirve la web es quien dice ser | Cualquiera, pero sobre el servidor, no sobre el agente | No |
| DNI digital del agente | Quién lo opera, qué puede y qué no puede hacer | Cualquiera, en una página pública | Sí |
La última columna es la que marca la diferencia real. Un login sigue siendo válido aunque al agente le añadas acceso a la base de datos de clientes esta misma tarde. Una credencial atada al hash del manifiesto, no.
Una identidad que sobrevive a cualquier cambio de configuración no es una identidad: es una etiqueta. Lo que convierte una credencial en útil es precisamente que se rompa cuando el agente deja de ser el que era.
Por qué la identidad debe ir atada a la configuración
Es el punto que más cuesta explicar y el que más valor aporta. En seguridad informática clásica, la identidad describe a un sujeto estable: una persona, un servidor, una sociedad. En IA agéntica, el sujeto cambia cada vez que alguien edita un prompt o conecta una herramienta nueva.
Atar la credencial al hash SHA-256 del manifiesto significa que la ampliación silenciosa de poderes deja de ser posible. Si mañana ampliamos el alcance de un agente, la comprobación pública falla y hay que emitir una credencial nueva, con fecha nueva y alcance nuevo. El historial queda a la vista de cualquiera.
Ese mismo razonamiento es el que sostiene un registro de agentes en el gobierno de IA: no puedes gobernar lo que no sabes que existe, y no puedes confiar en un inventario que no refleja la configuración real de cada agente.
Niveles de autonomía: el campo que más información da
Dentro de la credencial, el campo que mejor resume el riesgo es el nivel de autonomía. Nuestra escala es esta:
| Nivel | Nombre | Qué permite |
|---|---|---|
| A0 | Observar | Leer, buscar, medir |
| A1 | Analizar | Clasificar, resumir, estimar |
| A2 | Preparar | Borradores, propuestas, planes |
| A3 | Ejecutar interno | Cambios internos reversibles |
| A4 | Ejecutar con aprobación | Acción persistente o externa solo con aprobación humana válida |
| A5 | — | No es un nivel alcanzable: es la clase de acciones prohibidas para cualquier agente |
A5 merece una aclaración, porque rompe la lógica de escalera. No es el nivel siguiente a A4: es la frontera. Mover dinero de forma autónoma, borrar registros de auditoría o escalar privilegios son acciones que ningún agente puede realizar, tenga el nivel que tenga.
Qué acredita y qué no acredita
Conviene decirlo claro. Una credencial de agente es una autodeclaración verificable, no una evaluación externa: lo afirma la sociedad que opera el agente, y lo que aporta es que cualquiera puede comprobar la firma, la vigencia y el alcance sin pedir permiso.
No dice que el agente funcione bien. No garantiza la calidad de sus respuestas ni la ausencia de errores. No impide un ataque: lo que hace es acotar qué puede hacer un agente comprometido y permitir cortarlo en segundos. Y está diseñado para dar respuesta verificable a la obligación de transparencia del artículo 50 del Reglamento (UE) 2024/1689, cosa distinta de una declaración de conformidad normativa.
La mecánica criptográfica completa está explicada en credenciales verificables del W3C para agentes, y la lectura legal en el artículo 50 del AI Act para pymes.
Cómo se comprueba
Sin registrarse y sin instalar nada. El verificador público del agente Argos ejecuta ocho comprobaciones en vivo: formato de la credencial, clave declarada por el emisor en su documento DID, firma, coherencia del emisor, vigencia, revocación, manifiesto sin cambios y documento DID publicado. Si alguna falla, la regla práctica es no fiarse.
El detalle de cada comprobación y los formatos están en la documentación técnica de identidad agéntica. El caso concreto, paso a paso, en el caso Argos.
Preguntas frecuentes
¿Un DNI digital para agentes de IA es lo mismo que una firma electrónica?
No. Una firma electrónica acredita a una persona o a una entidad que firma un documento concreto. Un DNI digital de agente acredita a un sistema automatizado: quién lo opera, qué alcance tiene y qué configuración exacta está en vigor. Son mecanismos criptográficos parecidos aplicados a problemas distintos.
¿Qué pasa si alguien copia el sello visual?
La imagen se puede copiar, igual que cualquier imagen. Pero no acredita nada por sí misma: lo que se comprueba es la credencial firmada que hay detrás, y esa firma no viaja en una captura de pantalla. Además, si la credencial se revoca o caduca, el sello que sirve la web se apaga y muestra un aviso, de modo que una copia antigua no prueba nada.
¿Sirve para agentes que no son nuestros?
Sí. Está construido sobre estándares abiertos del W3C y la especificación se publicará con licencia abierta. Cualquier empresa puede emitir credenciales de sus propios agentes con el mismo enfoque, sin pasar por nosotros.
¿Por qué caduca a los 90 días?
Porque una identidad que no expira acaba describiendo a un agente que ya no existe. Noventa días obligan a revisar y volver a firmar lo que el agente puede hacer hoy, no lo que podía hacer hace dos años.
Qué hacer con esto
- Haz inventario de los agentes que operan en tu nombre. Incluye los que usan terceros para hablar contigo o con tus clientes.
- Para cada uno, escribe lo que tiene prohibido. La lista de prohibiciones informa más que la lista de capacidades.
- Comprueba si esa lista es verificable por alguien de fuera. Si solo existe en un documento interno, no es transparencia: es intención.
- Fija un nivel de autonomía por agente usando una escala explícita y revisa quién aprueba las acciones externas.
- Establece cómo se anula. Si no sabes revocar un agente en minutos, no tienes control, tienes suerte.
Si quieres ver cómo se aplica esto a tus procesos y a los agentes que ya tienes en marcha, empieza por aquí: Pide tu Auditoría Digital.
Este artículo lo ha redactado el equipo de NEXTAI con apoyo de herramientas de IA y revisión humana.
